Los médicos y otros especialistas que han realizado exámenes clínicos del material biológico descubierto por el huaquero “Mario” en la región de Nasca hacia los finales de 2015, realizaron informes médicos y determinaron que los cuerpos son:
• de origen biológico,
• divididos en al menos dos especies: Reptil Humanoide y Jamin Palpanensis,
• de origen antiguo, incluso muy antiguo,
• libre de cicatrices, incisiones u otros signos de manipulación que puedan indicar un fraude moderno.

Una especie Reptil Humanoide

Traducción: Sandrine Ferré / Thierry Jamin

Una de estas especies ha sido descrita como un “reptil humanoide” debido a su apariencia con especies de reptiles terrestres. Una docena de especímenes han sido estudiados por el Instituto Inkari – Cusco entre 2017 y 2018.

Se observan las siguientes características anatómicas:

  • Las manos y los pies con tres dedos no son deformidades contenidas en la literatura médical moderna, en la hipótesis de posibles enfermedades congénitas.
  • Los esqueletos de las manos y de los pies están correlacionados antropométricamente.
  • Los cráneos macro cefálicos no muestran rastros de presión mecánica artificial, destinadas a producir este alargamiento.
  • Esta especie no tiene dentición ni bandera ocular.
  • No tiene cabellos ni pelos.
  • El cuello es posiblemente retráctil.
  • El cuerpo no tiene glándulas mamarias, ni una cicatriz umbilical para conectar esta especie a los mamíferos.
  • El número de costillas varía según las muestras: de 8 a 11.

Los espécimenes estudiados por el equipo del Instituto Inkari – Cusco miden entre 47 cm y 60,50 cm. Esta especie tiene una cabeza macrocephal de forma ovalada, más grande en el frente. Termina en su parte frontal por una forma puntiaguda. La parte superior del cráneo tiene como tres “crestas”, sin pelos ni cabellos. No se observa tabique nasal, no hay conducto auricular, pero las radios X mostraron un oído medio (interno).

El foramen magnum, o foramen occipital, tiene forma cuadrada. Ninguna otra especie terrestre conocida tiene esta característica anatómica. Su ubicación se encuentra en la segunda fosa craneal, es decir, en el centro de la base del cráneo y no en el piso posterior como con el Homo Sapiens o el gorila.

Cabeza de un humanoide reptil

1 Cresta supraorbital
2 Cresta metópica
3 Grandes ojos almendrados con párpados oblicuos
4 Sin pabello auricular
5 Pequeños orificios nasales – Sin tabique nasal
6 Boca diminuta sin labios
7 Barbilla diminuta
8 Cuello retractil

De acuerdo con el trabajo del biólogo José de la Cruz Ríos López / Traducción: Antoine Bruno

La especie “Reptil Humanoide” descubierta en Nasca tiene diferencias en su estructura anatómica (sin radio, cúbito ni hueso del carpo), lo que por homología evolutiva implica que no comparte un ancestro común conocido en la tierra.

Miembros de un humanoide reptil

1 Las extremidades superiores el antebrazo no presenta une diférenciación de radio y cubito, solo un hueso funge para ese miembro.
2 La muñeca no se encuentra diferenciada pour huesos carpianos, en su lugar es un solo hueso ancho de froma de madia luna..
3 La pierna no está diferenciada en tibia y peroné, solamente cuenta con un hueso único para dicho miembro.
4 Tampoco no hay huesos del tarso, es solo hueso que articula con la pierna y los falanges, sin presencia de metatarsianos.

De acuerdo con el trabajo del biólogo José de la Cruz Ríos López / Traducción: Antoine Bruno

Sus manos, por analogía, están en posición de pronación con dedos largos y finos terminados por uñas, que cubren más del 80% de la falange distal.

Uña de un humanoide reptiliano

Uña de un humanoide reptiliano

A Longitud de la falange distal
B Longitud de la uña

 Radiografía de Josefina - Huevos

Las radios X frontales y laterales del espécimen llamado “Josefina” revelan que dicho espécimen parece estar en estado de “gestación”. De hecho, la presencia de tres objetos de forma “ovoide”, aparentemente calcificados, en la región pélvica presenta un cierto grado de translucidez en los rayos X. Podemos ver los contornos de un par de costillas flotantes detrás de estas formas ovoides. Por lo tanto, podemos deducir que se trata de una materia orgánica. Lo más probable es que puedan ser tres “huevos”.

Estos huevos son de diferentes tamaños. No corresponden a formas ovoides y piriformes de aves (aves), pero parecen estar más cerca de los huevos de los grupos extintos de reptiles (dinosaurios) y actuales (como las tortugas, lagartos, cocodrilos, etc.). Su forma es simétrica y sus dimensiones son de 2,7 cm, 3,5 cm y de 3 a 4 cm aproximadamente.

También anotamos la presencia de una especie de hendidura cloacal, en posición transversal, debajo del área pélvica de “Josefina”, entre las piernas. Se supone que fue a través de esta hendidura que tuvo lugar la puesta de huevos.

Los órganos internos (vísceras, cerebros, huevos) de los especímenes reptiles descubiertos en Nasca y estudiados por el equipo del Instituto Inkari – Cusco aparentemente todavía están dentro de los cuerpos.

Los análisis de C14, hechos con el espécimen llamado “Victoria”, parecen datar la antigüedad de esta especie de una era entre los 800 y 1100 años de la era cristiana… o sea de casi de mil años de antigüedad.

Diferencias en el número de costillas

Radiografía de Josefina, humanoide reptiliano
Radiografía de Victoria, humanoide reptiliano
Radiografía de la familia, humanoides reptilianos
Radiografía de Alberto, humanoide reptiliano

Josefina, Victoria: 11 pares de costillas, incluidos 2 flotantes
La familia: 10 pares de costillas, incluidos 2 flotantes
Alberto: 8 pares de costillas, incluidos 2 flotantes

Algunos especímenes de esta especie

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